jueves, 17 de enero de 2008

María

44.
Extraviado entre soles y lunas
comando un amor implacable.
Si a veces gimo por piedad
es que tu ausencia me lastima.

Vivir por inercia no es vivir.
La magia de la vida es su intensidad,
su energía ... su simplicidad.

María,
te amo desde el sol hasta Plutón
si es que aún La Tierra sigue allí.
Años luz buscando tu calor.

Nada permanece a cambio de un beso tuyo.
Una noche limpia volverá
y nos dormirá en su son amortiguado.

Una eternidad esperé tu rostro,
y un sólo segundo para besarlo!

María,
hoy te amo igual que ayer
e igual que mañana,
porque el amor aunque cambia,
siempre es el mismo!

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