sábado, 3 de enero de 2009

A una mujer


Es de mañana,
el sol se filtra entre nubes ;
desciendo de mi ausencia para estar a tu lado.

Percibo tu aroma de mujer
y la instancia de tu cuerpo
con inocencia varonil.

Doy todo a cambio tuyo ;
y es que si ...
el amor es indivisible
así lo vivan dos.

Cada beso impulsa fuego
en mi como en ti ;
y es que si ...
el amor también es reflexivo !


Cae la tarde
con un silencio neutral.
Eres tu ...
una mujer sobre las rocas.
Hermosura y perfección
al servicio del mundo.
Mujer,
bendita eres por ser bella :
hasta el sol sucumbe
ante tu semejanza divina.
En ti mi corazón
late como un huracán ;
porque el amor
también suele ser nocivo !


Llega la noche
y con ella duermes tu.
Sueños de dimensiones
dulces y etéreas.
La oscuridad oculta mi amor en ti, mujer ...

Y es en ti
que veo el amortiguado
relámpago del tiempo
inmerso en quimeras.

Te amo más allá
de lo que el sol no pudo decir ;
y es que el amor es de años luz
pero también de años sombra ! !


Las hojas del trébol

Vida !
Aquí yace mi cuerpo ;
desprendido estoy de él.
Nada ocurrió desde ayer ;
mantengo intacta mi desilusión.

Soy lo que mi espíritu dictamine ;
cegando la luz de la permanencia
instauro mi propio repliegue
sobre un templo imaginario !


Existo sólo en la mente
que no olvide recordarme ...
es también este mi gran temor !

Vida que vivo,
ya sientes mi desgaste ;
compruebas mi laxitud
en las mañanas que se inician,
en las tardes enardecidas,
en las noches que no culminan.

Tanto hastío ya percibido
desde el jardín multicolor,
jardín de delicias y perdición !
Sobra admitir el desmano
del sol cuando hiere a una nube ;
cuando es a mi a quien acude
el impetuoso rayo que celebra
un duro anochecer ;

Cita.



Esta es la hora de amar !
seré puntual en el beso
para empezar a viajar ! !

Vértigo.

Cuánto abismo
para cuánta locura !

Y es que en tu confluencia
desvarío como mariposa ;
anido en la temperatura
de tu cuerpo con sabor a sal ;
desgarro el límite
entre la marea y el reflejo lunar.

Si ! desbocado hacia vos
como ráfaga comprimida
en soledad y llanto ;
recorriendo tus instancias
hasta la matriz de tu debilidad ;
descendiendo al mismo fondo
donde toda raíz que acuda,
sea cubierta en ardor, pasión y fuego !

Unión máxima.


Quiero fatigar esa llama
que foguea mi vértigo ;
acallar la duda y despejarme del espectro.

Gritarte mi silencio y relegarme en vos hasta llorar !
Aunque el plenilunio sobrepase mi impotencia,
celaré tu olor a mar con la fuerza imprimida
desde mi castillo satelital.

Una muralla he de derribar ;
tal vez de noche o quizá más allá ;
cuando la obscuridad me absuelva
y el acertijo haya sido descifrado.


Estoy en un momento de alta densidad
que alude al fantasma que me horroriza ;
dime cuán hondo es tu amor !
que voy hacerte bien.
Allá, despojados de materia ;
ebrios de eternidad,
sabré lo que sos.

Conquistaré tu edén
tras dormir a quien te previene ;
y unidos en placer
soñaremos en años luz
la continuidad del amor !

Mantuve un segundo
para acompañarte ;
y una eternidad
para besarte !

No bastaron angustias
para batallar en insistencia ;
ni fueron pertinentes
desmanes especulares
para mi absolución en ti.

Y en mi táctica,
atraco tu muelle lineal ;
en mi visita nocturna
me sorprendo entre tus piernas
cruzando la ambigüedad ;
perforo nuestras distancias
en una conquista sensorial ;
la sangre hervida de ansiedad,
energías en desespero por sentirse ;
una milla es ahora un segundo,
un año es ahora luz !

El momento.


Velando tu ausencia conservo mi amanecer ;
amanecer que perdura como espíritu
y goza de infinidad.

Vuelvas o no
quién sabrá nuestra verdad !
si acaso tu ...
has de exponerla con claridad ;
evitando silencios que suelen doler;
aminorando distancias que pueden crecer !

Te llevo entrañada.
Conozco tus primicias

En la palabra boca
esta tu boca,
y en la tuya, la mía ;
ah ! es este mi beso delator ! !

Empeño.



No soy aquél que aprieta lo nunca obtenido ;
como tampoco abandono lo ya promediado.

Y es así como absorbo ansias, quimeras y quebrantos :
casual y para nada fugaz.

Con un temor involuntario acudo a tu instancia
para hacerme en vos cuando sorprende la aurora ;
incluso si el sol aún no ha reventado.


Dueles hasta saciarme ;
rasguñas mi eternidad precipitando el vacío ;
vacío que me retiene de vos e impulsa mis anhelos.

Donaría mi esencia, mi sangre,
si de vos se tratase ;
y no me sorprendería de mis excesos
cuando es a una mujer
a quien se tiene como causa y efecto ;
cuando es a una mujer
a quien se tiene como deseo ! !