Ha llegado la calma como un don no necesario ;pero hasta resulta ser fatal
no abordarla con un juego prometido.
Caminar tras un sendero desprovisto de perdón ;
salvar la distancia que produce la falta de calor y piel.
Todo parece así indicarlo... como un impulso orbitante.
Sobre estrellas imaginadas,
reaparece el frío temor
de permanecer inmune al tiempo.
Recordar el olvido suele doler ;
más aún si el ayer es reciente: casi de mañana .
Justo cuando atraca el sol las montañas de oriente ;
con el resplandor no escatimado de lo que siempre irradia !

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