sábado, 3 de enero de 2009

A una mujer


Es de mañana,
el sol se filtra entre nubes ;
desciendo de mi ausencia para estar a tu lado.

Percibo tu aroma de mujer
y la instancia de tu cuerpo
con inocencia varonil.

Doy todo a cambio tuyo ;
y es que si ...
el amor es indivisible
así lo vivan dos.

Cada beso impulsa fuego
en mi como en ti ;
y es que si ...
el amor también es reflexivo !


Cae la tarde
con un silencio neutral.
Eres tu ...
una mujer sobre las rocas.
Hermosura y perfección
al servicio del mundo.
Mujer,
bendita eres por ser bella :
hasta el sol sucumbe
ante tu semejanza divina.
En ti mi corazón
late como un huracán ;
porque el amor
también suele ser nocivo !


Llega la noche
y con ella duermes tu.
Sueños de dimensiones
dulces y etéreas.
La oscuridad oculta mi amor en ti, mujer ...

Y es en ti
que veo el amortiguado
relámpago del tiempo
inmerso en quimeras.

Te amo más allá
de lo que el sol no pudo decir ;
y es que el amor es de años luz
pero también de años sombra ! !


Las hojas del trébol

Vida !
Aquí yace mi cuerpo ;
desprendido estoy de él.
Nada ocurrió desde ayer ;
mantengo intacta mi desilusión.

Soy lo que mi espíritu dictamine ;
cegando la luz de la permanencia
instauro mi propio repliegue
sobre un templo imaginario !


Existo sólo en la mente
que no olvide recordarme ...
es también este mi gran temor !

Vida que vivo,
ya sientes mi desgaste ;
compruebas mi laxitud
en las mañanas que se inician,
en las tardes enardecidas,
en las noches que no culminan.

Tanto hastío ya percibido
desde el jardín multicolor,
jardín de delicias y perdición !
Sobra admitir el desmano
del sol cuando hiere a una nube ;
cuando es a mi a quien acude
el impetuoso rayo que celebra
un duro anochecer ;

Cita.



Esta es la hora de amar !
seré puntual en el beso
para empezar a viajar ! !

Vértigo.

Cuánto abismo
para cuánta locura !

Y es que en tu confluencia
desvarío como mariposa ;
anido en la temperatura
de tu cuerpo con sabor a sal ;
desgarro el límite
entre la marea y el reflejo lunar.

Si ! desbocado hacia vos
como ráfaga comprimida
en soledad y llanto ;
recorriendo tus instancias
hasta la matriz de tu debilidad ;
descendiendo al mismo fondo
donde toda raíz que acuda,
sea cubierta en ardor, pasión y fuego !

Unión máxima.


Quiero fatigar esa llama
que foguea mi vértigo ;
acallar la duda y despejarme del espectro.

Gritarte mi silencio y relegarme en vos hasta llorar !
Aunque el plenilunio sobrepase mi impotencia,
celaré tu olor a mar con la fuerza imprimida
desde mi castillo satelital.

Una muralla he de derribar ;
tal vez de noche o quizá más allá ;
cuando la obscuridad me absuelva
y el acertijo haya sido descifrado.


Estoy en un momento de alta densidad
que alude al fantasma que me horroriza ;
dime cuán hondo es tu amor !
que voy hacerte bien.
Allá, despojados de materia ;
ebrios de eternidad,
sabré lo que sos.

Conquistaré tu edén
tras dormir a quien te previene ;
y unidos en placer
soñaremos en años luz
la continuidad del amor !

Mantuve un segundo
para acompañarte ;
y una eternidad
para besarte !

No bastaron angustias
para batallar en insistencia ;
ni fueron pertinentes
desmanes especulares
para mi absolución en ti.

Y en mi táctica,
atraco tu muelle lineal ;
en mi visita nocturna
me sorprendo entre tus piernas
cruzando la ambigüedad ;
perforo nuestras distancias
en una conquista sensorial ;
la sangre hervida de ansiedad,
energías en desespero por sentirse ;
una milla es ahora un segundo,
un año es ahora luz !

El momento.


Velando tu ausencia conservo mi amanecer ;
amanecer que perdura como espíritu
y goza de infinidad.

Vuelvas o no
quién sabrá nuestra verdad !
si acaso tu ...
has de exponerla con claridad ;
evitando silencios que suelen doler;
aminorando distancias que pueden crecer !

Te llevo entrañada.
Conozco tus primicias

En la palabra boca
esta tu boca,
y en la tuya, la mía ;
ah ! es este mi beso delator ! !

Empeño.



No soy aquél que aprieta lo nunca obtenido ;
como tampoco abandono lo ya promediado.

Y es así como absorbo ansias, quimeras y quebrantos :
casual y para nada fugaz.

Con un temor involuntario acudo a tu instancia
para hacerme en vos cuando sorprende la aurora ;
incluso si el sol aún no ha reventado.


Dueles hasta saciarme ;
rasguñas mi eternidad precipitando el vacío ;
vacío que me retiene de vos e impulsa mis anhelos.

Donaría mi esencia, mi sangre,
si de vos se tratase ;
y no me sorprendería de mis excesos
cuando es a una mujer
a quien se tiene como causa y efecto ;
cuando es a una mujer
a quien se tiene como deseo ! !

Paraiso prometido.

Rauda, impávida y cauta,
me mantienes en vos ;
hasta el mismísimo nervio
que erupciona soledad.


Como un silencio que bordea silencios
y conlleva al valle de la ansiedad ;
donde la alegría es condensada,
el temor es cristalino,
y la llama, quizá, evaporada ! !

A veces pienso...

Recorro tu sombra
hasta hallar perfección :
simetrías exactas,
libres por definición.

En mi vasto umbral
de sueños y quimeras,
tu sonido confunde el mío ;
y a veces pienso que ya soy tuyo ...
e intensa es mi propensión ! !

Sí!... y qué?


Y es que si ...
me dueles tanto, mujer !

Perturbas mi soledad ;
Cuánta quimera incrustada en deseo !
que como lanza desangra en mí aquellos temores:
barreras hacia ti.

Inquieto en tu ser,
combato la efusividad ;
detono pasiones que acaso percibes en tu distancia ;

Necesito de ti más que a un logro ;
porque en ti rebaso lo prometido,
la misericordia jamás vivida.
Comparto bárbaras redes
que en ti me detienen .

Y ya sin oponerme,
por ti soy acogido ! !

A rey puesto...

Si por lo menos vivo,
permítanme morir en paz !

¿Acaso hay algo de malo con abdicar ?
dilo tú, cóndor herido,
que más que nadie conoces el olvido ! !

Confesión de piel abierta.

Hoy no es un día para vos ;
es día de lluvia y peregrinación.
Suelto y por nada casual ;
aún cuando en el aire te disperses.

Ahora es nunca para huir
y perderte como girasol
sobre la penumbra vespertina.

Dónde estés la posibilidad es lejana ;
pero por tu aroma te presumo vecina ;
pese a la calma sos deseo para mi.

Invisible te haces a la hora adecuada,
cuando el sol atraca el sereno
y el agua es contenida.

Pretendo en vos más que una instancia ;
una verdad recurrente y abismada
por su misma apariencia.
Quién sabrá el valor de tus llamas
cuando mi temor sea calcinado !


Y ya sobre la regresiva añoranza,
espío el centellear reservado de tu intimidad ;
en el vientre de la divina soledad me debato :
con vos o sin vos la razón no me satisface.

Muerto en mi Ley de instintos reprimidos ;
desisto de vos no tanto como de mí,
porque mis fisuras llevan al lugar perpetuado,
donde la lluvia se aglutina
y el fervor es santificado !

Aeronauta de espacios diversos
que conducen a vos como vendaval ;
o como borrasca doliente
que arrasa raíces ya definidas.

Y es que sos mi propia sombra
que fiel acompaña a un condenado ;
ni la duda carcome, ni el dolor es comprimido.

Sólo desalojado por el peso del tiempo
que hacia el lado del cenit brilla en ansia.
Porque el misterio de tu hermosura
se aproxima a la ebriedad ;
y el único secreto se lleva por dentro ... ! !

¿Para qué?









¿... y para qué dormir
cuando estar despierto es el más
fuerte sueño?

Soledad vs. tiempo.

Suelo presumir rumores de muy negra procedencia;
consumir anhelos inclinado en la atmósfera del deseo.

Perforar la plenitud del alba con la tersura de una mirada ;
y, a veces, propender distancias accesibles al viento y a la holgura,
donde sea acaso la tempestad la que aguarde indicios irrefutables
de este duelo momentáneo ; duelo que depara angustias
entre agua y sol.

Y es como si el tiempo se hiciera miel:
espeso en extensión, dulce en satisfacción ;
y es que cuando vence la soledad
el tiempo se hace corto ... infinita la represión ! !

Al filo de la velación.

Por vos vengaré hasta mi última instancia ;
rebasaré el umbral infinito de este silencio que no perdona.

Y es que fomentas en mi la gracia de saberme vivo,
de escudriñar el horizonte plagado de aguijones profanos,
y de entrañarme en vos hasta tu tercer pulmón ;
como si al hacerlo te fuese fiel.

En un sólo momento descubrí tu cuerpo,
cuerpo de primavera que florece con la visita diurna
de este violador imaginario ;
creyente de un fulgor en decadencia.

Déjame amanecer en vos
que seré yo tu rocío ;
el impertinente aquél que celará tu regazo,
haciéndose él, miel.


Guardaría entonces tu sonrisa
sobre la nube de más noble densidad ;
procurando silencios atronadores
que retumben en vos como insectos ;
y sabrás pues, que acudes a mi
como primera y última instancia.

Pero no soy tu principio
como tampoco tu final ;
soy el satisfactor de tu presente ;
quien vela por tu causa y efecto ! !

Canción de Agua para Natalia


Y sin embargo te desvaneces como agua evaporada ;
con un ruido neutral propones tu ausencia,
que sobre el último horizonte se vislumbra con permanencia.

Realizas tu encanto con especial encanto,
como si al hacerlo te hicieras miel.

Perpetúas tu gracia hasta la humedad sosegada ;
cantas ya sobre terrazas abiertas,
sobre pabellones compuestos.

Y vibras con la naturalidad
de un silencio llevado a cuestas.
En tus olas sobrevive la semilla de lo desconocido.

Donde llore el agua, contigo iré !
donde llore el agua, allí estaré !


Insistes en perpertuarte
como lámina cubridora de espacios ;
Persiste un hálito de vos que incinera quimeras.

Sobre tu rango pretendo una tregua ;
inserto en tu velo como tu en el mío,
aplacado en su grandeza exhalo este clamor sempiterno.

En una promesa nocturna y abismática,
recurro a lo fortuito ;
al incierto querer de una soledad.
Accederé a vos en mi quebranto ;
en aquel vértigo que precipita ausencia.

Donde llore el agua, celaré hasta tu sombra ;
donde llore el agua, visitaré tus ansias.

Todo cuanto invade piedras tiene de libertad ;
porque hasta el dolor sucumbe
cuando un deseo es reventado.


Y no existe tiempo que se mida
ni espacio que se ocupe para cuando el filo es rebasado.

Sos víctima de mi afán infinito ;
hallo regocijo en tu esplendor.
Mi presión por ti explota en granito ;
con flojas muestras de furor.

Como agua recorro tu cauce.
Sigo tu itinerario otoñal
hasta que la desmesura me arrebate,
estas ganas de ti ... fuerzas para vivir !

Mis palabras ya se diluyen
encontrando raíces sin afinidad ;
se evaporan al saber que te han perdido ;
se congelan por tu misma humedad.
Humedad para conmigo y mi eternidad.

Donde llore el agua, en ti me verteré ;
donde llore el agua, creeré en vos ! !

Fondo profundo.


Hoy es cuando menos pienso morir, corazón !

Déjame siquiera vivir con la suficiencia
que imprime este furor.

Cuánta desconfianza te tengo ! ...
pero cuánta gratitud te profeso !
En tu latir extiendes mi grito y permanencia ;
sobre el umbral del honor te debates.

Impulsa mi sangre hasta reventar las venas ;
que recorran en mi silencios tan profundos
que parezcan petróleo !
tan espesos como una caricia,
tan suaves como miel ! !

¡Buenos días!

Ha llegado la calma como un don no necesario ;
pero hasta resulta ser fatal
no abordarla con un juego prometido.

Caminar tras un sendero desprovisto de perdón ;
salvar la distancia que produce la falta de calor y piel.

Todo parece así indicarlo... como un impulso orbitante.

Sobre estrellas imaginadas,
reaparece el frío temor
de permanecer inmune al tiempo.

Recordar el olvido suele doler ;
más aún si el ayer es reciente: casi de mañana .
Justo cuando atraca el sol las montañas de oriente ;
con el resplandor no escatimado de lo que siempre irradia !

Perpetuo socorro.

A veces se quiere y a veces no !

Es el tiempo que como oxigeno
demanda una calma promediada
entre crepúsculos y arreboles.

Se miente cuando no se engaña !

Como halo lunar se descuelga
un verbo pasivo y durmiente ;
y sobre la vasta cumbre de un vacío sostenido,
se germina el aura de aquél, que como duende,
se hace partícipe de una soledad que condena ! !

Vívido silencio.

Anula el sereno que te arrebata;
sacude todo lo que en ti
se depura en quimera
y estabilízame como agua .

Que busco algo de vos
con tanta fuerza como el huracán
que devasta llenos territorios.

No existe un comando ni orden
que imposibilite la pasión
engendrada como fruta ya madura ;
tampoco puede haber un silencio
que no se escuche ni que pueda ser vivido !

¡Déjame!


Déjame entrar en vos
con la confianza debida ;
supera al demonio que te invade...
desnuda al ángel que te sobrevuela !

Déjame tocar lo intocable ;
desde el nervio hasta tu ser ;
Equilibrar tus volcanes maternos
sin llegar a la erupción !

Déjame persuadir tu silencio
con la paciencia de un pescador ;
déjame construir un lugar
donde se roze la eternidad !

Déjame susurrarte sueños
por vía interespacial ;
que en ti trasciende
más el fuego que la mar !


Déjame probar lo que pruebas
de tus melifluos labios ;
que así alcanzaré mi profundidad,
mi amado silencio y mi libertad !

Déjame estar a tu lado
que a tientas te lloraré.
Soy para ti un momento,
una palabra contra el viento
que ya entenderé !

y déjame, déjame ...
definitivamente déjame
como siempre me has dejado ! !

Entre el uno y el otro.


Entre Tu y Yo la noche golpea como viento ;
entre tu y yo nada existe de momento.

Porque de repente mudas como el reptil su piel.
Ausentas cada huella tuya que incrimine recogimiento.

Presagias una sonrisa en tu mirada ;
cada beso recae en sí mismo
como un ciclo acuático y temporal.

¡ Cómo duele crecer sin amor !

Basta de gemir por gemir ;
entre tu y yo... entre tu y yo !
La duda asalta y suele herir ;

Entre Tu y Yo surgen flores sin jardín ;
entre tu y yo la noche promete sernos fiel ! !

Que la muerte nos separe.


Tu mutismo es abrumador ;
simplemente fantasmal.
Como tumba hacia mí respondes ;
sin atronar un funeral.

Y aunque muero por escucharte,
has callado como para siempre ;
con un rencor taciturno y volátil.
No confíes: puedo fatigarme !

Por lunas he esperado el retorno de tu voz ;
un llamado bastaría contra el hielo devastador !

De tu caída de agua,
de ti me he humedecido ;
para saciarme de tu ausencia,
para olvidarme de tu olvido ! !

Duelo total.

Como rana al pantano
me someto a la ambigüedad,
ambigüedad que destroza
y mana algo más duro de explicar !

Desconecto mi radar ;
dirijo mi rabia al más allá
sin recibir recado que me silencie ;
gimo, gimo sin parar.

Como animal en celo
me aferro a la soledad ! !

Un minuto de mi.

No bastaron lunas
para establecer mi sol.
Temo perder lo que aún no gano ;
por la misma verdad que me comprime y asfixia.

Y es que guardo tanto para mí
que ni una mentira puedo compartir !

Suelo contemplar crepúsculos
aferrado a una creencia ;
sin conocer lo debido,
sin avizorar mis distancias !

El peculiar destello invernal
segrega en mí el vino prohibido ;
en cuya menta celebro
aniversarios de ausencias provocadas ;

Es duro saberse solo y contenerse.
Soy lo que creo ser,
a menos que mis miedos lo refuten.


Provengo de meses de vuelo nunca registrados ;
y es que para nadie soy real !

Me asigno una culpa secular ;
y debo atenerme a mi silencio,
de lo contrario el trueno descenderá
para cubrirme de lodo y mineral.

Propenso a desgarrar el nervio vital,
me resigno al contraste.

Cuánta soledad y cómo lastima !

Si bastase dormir un poco
y entonces reafirmar lo vivido
con la propiedad de un alacrán.

Sumerjo así mi desgracia merecida ;
insistiendo en un silencio azul
que me haga llorar ;
llorar crepúsculos, llorar soledad !

Confusión.

Estoy harto de provocarme esta soledad tan visceral ;
de permanecer sumido en un otoño poblado de ansiedad.

Ansiedad que lastima porque lleva consigo espinas ;
tan punzantes como úlceras,
y tan frías como nieblas !
No soporto latir este corazón baldío ;
solitario e inhóspito.


Es duro permanecer callado
sin escatimar recuerdos, dudas y ambiciones.
Frustrar un grito de plenitud
por la misma inseguridad de no saberse vivo ;
caminar y derrochar palabras en medio de la gente.
Procurar silencios y formular,
- al unísono -
toda frecuencia que intervenga un duelo.

Al final, soy... y supongo que es lo que importa !

Aviso de tormenta.


& que en ti concurre el silencio
como sombra a su luz;
como una flor que expande pétalos
en pos de ser mariposa;
consumiendo instintos casi por devoción.

& es así como quiero ser en ti
en cuanto atardezca la noche;
emerger del lago onírico
donde se ahogan mis demonios,
con visos fantasmales
que me retiran de ti.


& provocar en el destino
un rincón en cuyo ángulo
se anuncie en estrellas tu llegada.

& es que mi voz fluye
en la desembocadura de tu río :
vertiente de delicias convertida en boca !

& será tu sol el mismo que guiará
mi cielo hacia aquella nube
enérgica y madura que sobre
la tempestad se repone ! !

Atraco en la bahía.

Eres el puerto
para mis marinas ansias de no zarpar !

Quisiera, pues,
pernoctar en tu sombra corporal ;
acariciarla con este afán desgarrador,
cubrirla con mi sed orbital
y convocar emociones con furor !

Madurar tus frutas maternas
con el poder de la caución ;
probar sus mieles tiernas
sin el beneficio del dolor.

... y sin embargo estoy aquí !
tendido sobre la adversidad,
persistiendo en ti,
posesionado de mi soledad.

Hombre a tierra.




Cuántas raíces tengo en tierra
que saltar ni siquiera puedo !
Y es quiero cavar en tu amistad
como se engendra también un duelo;
y afianzarme en vos hasta la saciedad.

Tal cual.

... tu inminente belleza
proviene pura:
superficial como corteza,
natural como ninguna ! !

Renta.

Soy el hombre que alquiló su sombra al mejor postor :
la soledad !
la cual ahora me embarga,
por meses de eternidad.

El espíritu del agua
perenne se incorpora,
a mi cuerpo pálido y frío,
que como poseso actúa en ruinas
de humedad sin rocío.

Inclinado sobre el abandono,
tiendo a llorar crepúsculos
marchantes al faro indeterminado;
donde mis sueños alumbran,
y mi cálida obsesión reposa !

Me apego a lo callado
cual flauta enclaustrada al vacío.
Medito distancias a través del olvido,
hacia recintos cuyas nieblas
calmen mi sed y mis oídos ! !

Caida natural.

Es más que un deseo de intensidad pasajera
el que me aferra a tenerte.

Es una gravedad sensorial
la que me precipita en vos!

Antes de ayer.

Me declaro reo de tu cintura :
delgada como una noche sin luna.

Tu forma de andar es musical;
siempre has sido una canción!

Sé que aún en sueños eres real!

Antes de verte, te había visto;
antes de amarte, ya te amaba;
antes de extrañarte ... ya te extrañaba ! !

Mi hermosa hermafrodita.

Que yo sepa,
no he muerto como para saber de un ángel tan cerca.

Carecen de sexo, lo sé ;
pero no en vano eres mujer !
no sólo tu nombre lo ratifica,
es tu esencia ... es tu ser !

Está cuando menos está.


Despidió una mirada constipada
por el céfiro sulfuroso de su propio averno.

Más con tenuidad que con desdén,
profundizó la imagen dentro de sí;
tanto que alcanzó a olvidarse.

El mutismo de su retina
reflejó su traslado a la esfera temporal,
donde no supo hallar palabra que la aturdiese.

Hendió el nervio de su santidad,
profanando sus entrañas hasta sangrar silencios;
con ecos extendidos en la inmensidad.

Supo ausentar su presencia sin huir.

Y fue su valor el que denudó su mente.
Y fue su candor el que denunció su muerte ! !

Permiso nocturno.

Permíteme noche,
beber por siempre el sumo de éxtasis
que destilan los labios de mi amada.

Sentir su piel más allá de algún sentimiento
o de palabra alguna.
Que el silencio colme espacios
con más suavidad que miedo.

Transgredir su cuerpo
con tu velada venia;
trasegar pasiones de boca a boca ;
sangre de corazón a corazón ;
eternidad de alma a alma.

Ser los dos uno solo.
de fuerza, de sonido!

Despierto en un sueño.

Temo tanto a no tenerte
que te tengo por temor;
así que prefiero verte sobre la cúspide casual
de un amplio sueño que arrolla.

Sin embargo... estoy aquí;
tan decidido como el azúl de un cielo callado.

Una loca pasión que se viste de estatua,
reside en mí a la hora anunciada;
y en la trizada duda me detengo:

... finalmente se duerme sin sueño ! !

Temor de estar cuerdo.

La cordura es arma de doble filo:
se ama, se odia;
se hiere, se cura;
y se cae entonces en un razocinio otoñal
que liga nostalgia y duda.

¿Cuánto tiempo resta
si se suman a la memoria los temores ?

Somnolencia continua.

Y a mi maduro sueño
de hervir en soledad,
se suma la carencia de ti
que supedita mi duelo ! !

Recuerdo olvidado.


Todo en ti será un beso !
Fortuita fricción de tus labios en los míos
capaz de animar pasiones en las piedras.

Me paso lunas cavilando
si las palabras miden el amor;
y es lo blanco quien acude,
como respuesta a una pregunta sin respuesta.

Y en tu mirada transcurre
un océano que ya atardece ;
en olas que no te ahogaron.

Porque en mi memoria reside
un olvido reticente:
el ayer de mañana es hoy ! !

Fuego plutónico.


Tengo tiempo:
si mi sangre confluye en polvo;
si mi cuerpo evapora su aura.

Con talle de obturador me aproximo a la magnitud.

Pervive en brisa el ardor plegado a la distancia.
El silencio es mi sensor,
luego callar no es casual;
es una avenida de percepción,
un ducto a la matriz térmica:
irriga tanto calma como humedad !

Hay un fuego que me habita ;
un infierno de soledad que me consume ! !

Incineración.


Hay un infierno que me habita ;
un fuego de soledad que me consume !
transpiro cenizas de ausencia ;
y medito silencios que incendian.

Acaso hay algo en mí que no arda ?

Evaporada

Eres para mí como el agua soñada para un desierto!
Quiero verme en tu mirada que consigna misterio,
pues te llevo presa en la mía
como sombra que es fiel a su origen.

En el glóbulo de la soledad
he decidido ser ave de brisa.
Es mi zona de transgresión
la que al agujero interno bautiza;
con más alma que pudor,
con más sueño que pasión.

E inicio mi deserción
por el iris compacto que a todo rectifica,
incluso al tiempo cifrado
en millas de abandono.

Nunca he estado tan pleno
de besos imaginarios
como en esta alborada universal,
que propende a una ausencia no escatimada.

Y es que eres para mí como el agua escapada
que se filtra por los dedos ! !

Dos en una.


Tan pura como luna;
tan sutil como gesto;
suave como duna;
o libre como viento.

Perforada como himen;
traicionera como daga;
incisiva como dicen;
o simple como quien ama.

Muy aferrada como sombra;
muy distante como galaxia;
parda como alondra;
o incierta como falacia.

Luminosa como estrella;
oscura como gruta;
tenue como huella;
o madura como fruta ! !

Espíritus andinos


Desnuda tus pasiones en mí;
vierte tus deseos como un huracán.
Escucha el sonido de tu propio volcán,
el calor de tu lava ardiente.

Siente tus entrañas sucumbir ante lo inesperado;
erupciona el temor a conocerte, a odiar tu interior
tanto que llegues a amarte.

Regula el ph de tu saliva
rayando en la alcalinidad.
Tus labios serán cráter de mi perdición ;
te amaré hasta arder en llamas !


Si te encuentras...
me encuentras.
Somos montañas de igual cordillera;
espíritus andinos
de eternidad paralela ! !

A lo profundo.


Te extiendes cual océano de ámbar.
Te encoges cual corazón reprimido.

Es el tiempo que acusa tu renuncia inesperada,
de dilataciones incontinuas
mas no por ello cesantes.

Al calor de una sonrisa perpetrada,
y de un gesto sin estrenar,
me entrego a tu desnudez
como el pez se entrega al mar.

Bucear tu geografía
con más sangre que piedad.
Ser en uno lo que son dos.

Repartir sentidos
en dirección dual,
omitiendo posibles distancias;
fulgurar en espacios definidos
por una misma unión.
Provocar gruesas fisuras
donde no halla perdón.

Te encoges, te extiendes ;
mas lo que importa,
es que te entiendes ! !

Aquella


Una mujer que cuide ;
cele con el ojo de su huracán ;
comforte; noblemente intempestiva.
-segura como un acecho felino-

En fin, una mujer que rasguñe mas no hiera;
que ría al igual que llore.
Que su corazón sea proporcional a sí misma.
Que sea Ella después de todo !


Indómita pero dócil,
que rabie de ternura,
de conducta animal;
que rebose de pasión,
ligada a lo real.

Que nunca ignore el dolor
y lo vierta en altamar.
Que nade en sus deseos
de volar su propio espacio;
que nada le detenga
siquiera el amor.

Que vuele, vuele hasta volver ! !

Y dice así:


En la síntesis de mi memoria
a ti me he resumido...
en esencia, alma e ilusión !

Recorro lo que callan las palabras
con el corazón de un jabalí ;
rasguño lo sidéreo en busca de
algo que se parezca a ti.

Lo intento por lustros,
décadas, y aquí estoy ...
esperando oír de tus labios,
un "te quiero" y un "mi amor" ! !

Fotoamor


Y me sumo al oleaje vacilante de tu voz.
Compelido a escucharte como uno de esos silbidos que hartan
en su curso por el aire.

Tras de ti hay un vacío,
y ese vacío soy yo ...
pues ni entenderé entonces que eres mi anverso y yo tu reverso.

Tu saliva es la savia de este amor vegetal...
tus besos recorren espacios con dueño;
como ecos impregnados de soledad,
resonando como notas de bajo en un profundo sueño:
lentas, seguras, y ante todo ...
desnudas !


Es a la luz a quien debo todo lo que he callado,
que como fértil prisma se interna a la tuya en semilla ;
bloquea las esencias, nos dualiza !

Evade la unidad...
mas un hilo de plata nos liga alma a alma.

Y son pues tus labios,
ebrios de pasión escarlata,
los que a la hora infinita siempre llevarán alas.

No me ocupa la candidez de tu rostro,
ni el radio de tus senos ;
me ocupas Tú!
Tú y tu profundidad...

Me sumerjo en ti como abeja en libación.
Succiono el vino fermentado en tu cuerpo,
con ansia, respeto y luz ! !

viernes, 2 de enero de 2009

METODOS PARA HACER UN SILENCIO ! ! (1.997 - 1.998)


Basta ya !
clausura tu voz en ti,
tanto que el eco redunde en sí mismo ...
en espirales de frecuencia desesperada.
Circunda tu atmósfera
rayando en la exactitud.
Inserta tu espíritu en el vino
si es así tu deseo ;
tal vez sea el hastío,
tal vez no sea nada.
No me pretendas ,
lejos estoy de ti ;
y presumo que no soy yo
quien a tu contexto se aferra,
sino otro que cree parecérseme.
Medita tras tu distancia,
tendido me hallarás,
en el muy extremo de tu ser.
Allí, ausente ... silente ! !