jueves, 17 de enero de 2008

POEMAS DEL HOMBRE QUE SE EXTRAVIO EN LA LLUVIA 1994-95



1.
Me voy,
hacia la inclemencia máxima
de la montaña.
A la serranía de mi desventura.
Blancas palomas me esperan
a la orilla de un agua infinita,
que se extiende para iluminar
a la estrella que me guía.

Me voy,
galopando sobre mis anhelos,
con la fragilidad de sus raíces.
Precipitándome en la tormenta
intensa , pura e intransigente.

El llanto de un cielo enfurecido
me persigue en el recorrido,
apaciguando el ardor de mi propio cielo.



Me voy,
en el silencio amortiguado
de una noche enardecida
por el flujo de lagrimas derramadas.

En la corriente ligera y extremada,
me dejo seducir con sutileza;
más allá del horizonte cercano,
donde la tierra sucumbe en la eternidad
haciendo el amor con un cielo adorado,
único, inmenso e independiente.

Me voy,
hasta encontrar lo nunca creado,
sumergido en la niebla vacilante
de un amor imaginario.

Sobre la más arrebolada esfinge
caminaré caviloso, mientras
veo tu sombra marchar de mi lado.

Me voy,
cubierto por la humedad de mis sueños
y la satisfacción de haberlos creado.
Por el silencio insospechado de mis temores.

En el vértice de mis quimeras
rociadas de lluvia rasante y dilapidada,
la pausada noche trémula se posa ante mi.

Me voy,
con la única certeza de no volver,
caminando ávido por llanuras olvidadas.
Impulsado por el aroma de sus gardenias,
por el canto afinado de la primavera.

Ráfagas de tristeza se desprenden
de la nube marchita y gloriosa,
deslizándose por mi ladera.



Me voy,
sobre la vasta sombra de mis dudas.
Ocultando la luna con la mirada,
y siguiendo una ruta desconocida.
El frío devastador congela la noche
durante mi ausencia.
Tus ojos venenosos de amor
eclipsan mis venas ahora calcinadas.

Me voy,
sin dejar huella que me delate, sin que la ciudad se entere.
Escondido entre cornisas ;
esperando que nadie me espere.
Ignoran mi partida, ignoran mi llegada.
Y de este modo ... me voy ! !

Paramar

2.
Hay tanto que hacer
y tan poco tiempo, amor !
La llama que hoy se foguea en la hoguera,
mañana se extingue en tu corazón.

Tu cuerpo es mío esta noche;
tus colinas, mi refugio después de todo.
Oh ! ser que impregnas color,
has bailado con mi ángel toda la noche!

Aquél que amabas no era yo,
era mi sombra muda que ronda el lugar.
Yo ... yo me he ido,
para no volver, ya eso lo sé.

Vuelo en la inmensidad de tu paisaje.
Existo en la mente que me contiene:
es mi forma de morir, amor!

No sé cómo, ni sé dónde,
llegaré a olvidar el dolor de mi partida.
Me he ido sin pensarlo.

Avanzo solitario
a una isla con tu imagen,
olvidando todo aquello pasado.

Oh ! ser que surcas mis valles,
después de todo, yo no he sido ... para amar ! !

Me gustas porque no me gustas

3.
Me gustas porque no me gustas
y ese es tu pecado venial.
Un encanto, un embrujo
de malos pensamientos
Preciso verte nunca, preciso verte ahora.
Así soy yo!
entonces, mírame como soy
y no como pretendes que sea.

Sabes ? ... te amo y no te amo
para lograr confundirme,
y la sola presencia tuya
me hace tiritar.
No de frío, ni de calor;
de tan sólo pensar
en tu meditada distancia
que hasta puedo adivinar.

Eres mayor a una arrebolada ilusión,
de sensualidad más árdida
que una sobria nube de mar.
La rueda del carrusel perdido!

Eres bella en la eternidad
de mi memoria.
Urge mi sed de verte desnuda,
desbocada a galope por mi llanura.

Así soy yo!
Entonces quiéreme como soy.
Y aunque a ti no me imano ...
me gustas porque no me gustas ! !

Se fue


5.
Detoné mi voz al viento
y nunca regresó.
Ahora mi voz perdura en el universo;
ahora perdura sobre el firmamento,
y mi boca inerte reclama por su vuelta ! !

¿Quién primero?

6.
Te esperaré inmerso en la nube
más preñada de ilusiones,
y cuando la encuentres,
tal vez seas tu quien me espere,
porque yo también la estaré buscando ! !

Belleza

7.
Que qué es la belleza?
La belleza no eres tú,
sino la armonía de tu ser.
Que qué es la belleza?
- y osas preguntarlo! -
Es que acaso no te has
celebrado en un espejo?

No soy

8.
No soy poeta, señor,
ellos viven en la esquina del mundo.
No soy poeta, señor,
mi alma aún no se la he dado a quien debiera.
No soy poeta, mi amor,
por mis venas no mana sangre infinita.
No soy poeta, mi amor,
soy incapaz de llorar a orillas del amanecer.

No soy poeta, señor,
si aún me reflejo en un espejo.
No soy poeta, señor,
soy prófugo de una tormenta.
No soy poeta, mi amor,
de repente mi corazón late como piedra.
No soy poeta, mi amor,
navego siempre con miedo a naufragar.

No soy poeta, señor,
por desgracia le temo a la noche.
No soy poeta, señor,
ellos duermen con alguna ilusión en sus brazos.
No soy poeta, mi amor,
si cuando hablas no puedo verte.
No soy poeta, mi amor,
si en las noches sueño con tu sol.

No soy poeta, señor,
mi crónica carece de magia y de mar.
No soy poeta, señor,
soy sólo un pichón en aras de volar ! !

Volador de sombras

9.
Aún no es noche.
Soy el volador de sombras
que cruza la inmensidad.
Un punto en el cielo fulgurante.
Una lágrima viva que nunca cae.
Observo mi sombra afianzarse
por cada calle en donde bailo.
Extraño la vida en tierra
desde que quise ser ave.

Mis alas insinuaron
un vuelo hacia tu boca,
sin saber incluso que volar sabían.

Y ahora las extiendo para cubrir
a la niña de mis pasiones y quebrantos.
En el corto espacio de mi raudo vuelo,
la luna resalta en medio de un silencio,
saliendo ávida de su escondite.

Soy un devastador, voy despejando
el ruido azul del cielo.
En la noche, vuelo sin rumbo,
inmerso en arreboladas olas de humo
de nácar fracturado.
Pero aún ... aún no es de noche ! !

En el planeta del amor

10.
Y de cuando en cuando,
bésame; para no perder la costumbre.

En el ocaso de una luna menguada
por el brillo de tus ojos,
que no sólo enamoran
sino que desfilan los
surcos de mi emoción,
te observo en la penumbra silenciosa.
A través del pétalo glacial
te desenvuelves.



Tu, que galopas en el horizonte ultimado,
donde el agua ya no te moja.
Potra de blancas esperanzas
como la espuma que fenece en el altar.
Estrellas anidadas en tu pecho
describen tu aliento extremado.
Escaleras femurales apuntalan el oasis,
entre las dunas ya olvidadas.

El ardor de un beso nos persigue,
nos delata y nos confunde.
Jamás se llega al hastío.

Labio con labio,
rostro con rostro,
fijos en la inmensidad
de la crepitada espuma.
Sumidos en sueño alucinante,
en una burbuja enérgica.

Mi boca,
ebria como la ola recia
de un mar desesperado
y sumiso que seduce las orillas,
se inclina a la tuya
en la fogosa plenitud del amanecer,
en el estuario amoroso
de un faro iluminado.

Y de cuando en cuando,
vuelve; para no perder la costumbre ! !

Contención

11.
La tarde fue la noche ese día,
como tus besos la música para mi alma.
Que no vuelen los pájaros durante tu ausencia ;
que no se derramen lágrimas de la nube general ! !

Eruptalo

12.
Y la llaga que hoy se revienta,
llena de ansias despavoridas,
envolverá las lejanías auspiciosas
de ardor e intriga.


Como el agua turbia
se derramará por los suelos,
valles, colinas, y corazones marchitos.
En coronarias espinas de pasión y duda.

Por los campos se le ve abierta,
entre ciénagas culminadas,
bajo parajes adversos al viento impasible.
Estremeciendo una sucursal de dolor
hasta el mástil de un naufragio.
Sobre la más cálida ilusión
verterá sus deseos ausentes
como un volcán lastimado.

Y su llama venenosa extenderá
su cauce más allá de lo previsto,
justo al final de la anestesia
que propina el crepúsculo obstinado ! !

Hipnósis

13.
Deja que mi pulso
se sincronice con el tuyo.
En la distancia.
Que las estrellas jueguen
con tu mirada.
La noche repose en el silencio
cual fulgente alborada.

Que el verdor de la natura nos abrase,
y la estigma de tu luz hilvane
el ineluctable litoral de fuego,
donde el céfiro implacable
de extenuas jornadas,
satura espacios indefinidos.
Que la semilla perfecta
del eterno sembrador,
renazca como vergel fecundo
en la ambrosía de tus sueños.


Sólo déjame y déjate llevar
por la corriente boreal
fingiendo insatisfacción.
Cada vez más,
más y más lento ... ! !

A lo profundo

14.
Conquistaré el azul intermitente
de nubes espumosas y lánguidas.
El furioso rayo del Padre
derretirá mis alas.
Me esconderé en la sílfide atañada.
Allí, donde sea la lluvia mi cuerpo
y el viento, mi alma.

Nada más que el aire
intervendrá en mi vuelo,
salvo mi fuga repentina
que por siempre hará daño.



Riesgo celeste e inmutable.
Un viaje sidéreo en los astros
increpa ansias aún vigentes,
ahonda en el cénit de fuego,
más allá de lo equidistante,
del mismo lugar que ciñe
y sacude la tierra.
Con mis surcos fugaces
demarco mi itinerario:
unas veces soy lluvia,
otras, sólo fuego ! !

Amargo Crepúsculo Vespertino

15.
Esta tarde llueve como nunca,
tengo ganas de morir, corazón !

Esta tarde es dulce ;
por qué no ha de ser ?
Viste de gracia,
viste de placer.

Tus labios dan la sed de lo infinito
en el fragor de un trueno que no cesa.
Retira tu vino y obséquiame fervor ;
mi sangre rancia beberás !

Más allá, más acá.
Yo estoy muy bien.
Llueve y hace una estridente limitación.

Aquí se ha hecho de noche,
ya tras el cementerio se fue el sol,
y estoy sumido en la más grande efusión,
... no vuelvas, ya murió mi corazón !

Esta tarde llueve, llueve como nunca,
y no tengo ganas de vivir, corazón ! !

Fluidos


16.
En el aire bohemio
puedo deducir mis palabras de sangre.
Cuán fría es la vida
cuando las venas se secan,
como rutas flageladas
impulsan un hechizo flamante.

Arroyos en devenires vacantes.
Vacíos de cintura insurgente ;
así, de improviso ... tal cual!
El germen de un infarto
revierte un ansia hacia sí misma.
Propaga un sorbo bien amargo.

Permíteme beber del agua maldita,
ya que muero sin precaución.
- como es debido -
Ocurrencias reactivas y colmadas,
cercenan el aire,
en dos, en tres ... hasta cien ! !

Virando


17.
Te me duermes en fulgor,
en el lírico canto de la ballena.
bajo aquel paraje, justo en aquella flor!
Tras la bailable faena,
con las notas muecas de dolor.

Virando en direcciones opuestas
cual vector sin sentido.
Buscando a un sólo hombre,
encerrado en la tempestad.
Entre palmeras, sueñas desnuda,
tan serena, tan formal!

Una lluvia de soles nos sobrecoge
en el mutismo de tus párpados,
inundando un insomnio repentino.
De pronto, nunca dormías,
eras tan sólo ilusión ! !

Meta-física

18.
Desde ahora y como siempre
inicio mi vuelo sideral inalterable,
con argucia, con recelo, por placer.
Recorro pistas buscando mi inconsciencia,
la cual yace tendida entre lágrimas y valles.
Mi fuego austral consume lo vivido,
en dos, en tres, ... en fin!

Quise ser otro alguna vez.
Fingí morir en el cauce amargo
de mi río onírico:
corriente extremada que todo lo convence.


Un rayo parte de la inexistencia,
me cobija con su fulgor animado
y arriva justo al final del deseo.

Temo ser ausente en mi nuevo yo.
No coordino color alguno,
ni siquiera mi nombre permanece
atado a quien pudiera ser.
Todo cambia, todo cambia en su interior,
y el ayer de hoy es por siempre todavía ! !

A lo lejos


19.
Lejos de la alfombra espacial
se esconde un viejo día.
Escollos reventados
al final de la penumbra,
manan hasta al hastío desmesurado,
donde el llanto ya no es necesario.

Estrella lunar, globo intachable.
El riesgo es por ahora un tiempo ausente.
Ruegos en el cosmos se difunden
en el umbral admirable.
Ondas vacilantes deparan lo lejano,
con faros de inexacta latitud.

Desahóguense, penas seculares!
Mi manto os humedece.
Oh! fragor de eternidad,
salva tú mi existir,
ya que yo por mí, ... soy Uno en dolor ! !

Relativo

20.
La tarde se me hizo cielo esperándote!
y la savia de tu luz que nunca brilló,
so pena de ser intervenida,
fue absorbida en esencia,
en su ruta hacia el olvido.
Como un desvelo fantasmal,
aviso tu cuerpo en el mío.
Percibo texturas hasta ahora ignotas,
aunque siento en mí, ni tu sombra presente.

Solo, en la soledad que anochece.
En la rigidez de un silencio reprimido.
Como flor del desierto acaso.
Una luna de ámbar sucumbe
ante la eternidad del vacío,
ni siquiera es divisada a lo lejos.
Y es tu esencia la que lastima.
No bastaron intentos por abrazarte,
a tu arrogancia e indiferencia esquiva.
Algún día me quisiste y alguna noche me amarás,
más aún es este presente
el que me recuerda que no estás ! !

Dónde?


21.
Dime qué hay en tu mirada que condena!
qué en tu cuerpo que margina!
Parda tu miel, de óleo tu figura,
que como candil te ilumina...


Nada como siempre pervive,
- acaso el silencio ? -
en el sublime coito de dos astros.
Más aún el viento se percibe
en la esfera del primer acto,
y con el, tu huella implacable y asustada.


Y cómo puedo amarte si aún me lastimas?
Sólo yo lo sé, y quizá el sol, y quizá la noche.
Qué importa ya saberlo!

Casiopea de ensueño,
espiga de libertad.
Qué hay detrás de tu pupila vacilante y olvidada?

Tu pasado golpea la puerta:
nunca fuiste una canción!

Y cuando raya el alba suelo preguntarme:
por qué el cielo azul
y por qué una bella en mí quiso vengarse.

A dónde va el amor cuando calla,
y a dónde cuando olvida ! !

Tonada


22.
En el último traste bailaré tu nota
cual ciego en su ritmo, cuesta de danza.

Golpe a golpe arrastro mis cuerdas al vacío mesurado
de arpegios pintorescos, de lúcidas sonadas.

Espirales de caracol, corazas pausadas
de un pulso inquieto, travieso y salvaje,
que zumba en los oídos, sangrando mieles, dulces, espesas, ... trasnochadas ! !

Fugacidad

23.
Soy tan rápido
como un haz de luz ;
y a veces tan lento
como un efecto sin causa ! !

Amanecerte

24.
Sueño en ti
la magia de la vida.
Vuelve al nido y duerme,
que yo hoy me desvelo por vos.
Seré guardián de tu cuerpo
hasta la mañana incierta ! !

Dual


25.
Vivimos los dos en una galaxia especial ;
donde todo gira a revolución, sin parar.
Aquí llueve a veces y a veces no !
A veces yo te beso y veces vos también.
Suele temblar. Es un mundo entre dos ! !

Cursi

26.
Más allá de mi amor por ti
está mi amor por ti.
Y es que la profundidad del amor
se mide en los actos
y no en las caricias !

He dicho!

27.
No soy de este mundo ! ...
Creo que nadie lo es ! !

Sol de medianoche



29.
Y te incluyes en un cielo que no te pertenece,
osas irrumpir en su silencio.
Fracturas la naturaleza, no en pedazos, no!
en su mismísima esencia.
Tu aliento extremado propaga la luz eterna,
en espirales que rasguñan las estrellas.
Difundido en el azul intenso de los sueños,
sobresales en su fragancia.
Bola de fuego inoportuna!
colona de lo ajeno.
Invasora de espacios con dueño.
Cruzaste el cénit con ayuda del tiempo,
así mismo te pondrás sobre el cactus
que te aguarda.


Y ya pasada la noche
- como magia -
renacerás en el horizonte matutino,
donde tu fuerza es más que necesaria.
Oh! señor absoluto de este universo,
centro vital de la existencia,
tus huellas ya son borradas por las nubes,
cortinas que intermedian tu espectáculo.
Anillo de infinitos kilates!
La luna hoy te concederá su mano.
Más aún tu presencia es mi sueño enérgico
y así este momento no será noche para mí ! !

Renta

30.
Y quien habita mi cuerpo
sino mi espíritu ! !

Balada de Redención



31.
Soy el prófugo errante
de la tempestad sin fin.
Atrás nada me depara,
tan sólo un dolor insepulto
que hallo entre piedras ya secas,
entre cristales de amor ambarino.
Soy aquel en cuya mente se previene
el presidio de un tormento.
El tono de mi llanto
disipa al cielo presuroso
de fango y mineral.
La culpa es mi alimento,
luego de mi ayuno por no volver.
Como hipnosis repentina
invado campos ya minados
por la furia poseída de un pulsar sin límite.
Yo soy el avizor de eternidades,
quien a tu voz se redime.

Del trigo inhalo su materia,
del vino su elixir de gloria!

Intrépido me abro fuego
en la celeridad de mi vuelo ausente.
Cómo se destila mi plumaje roto!
en el feraz clavado hacia el suelo.
Viajo en un injerto desmedido
de colosales troncos.
Bajo un claro de lluvia
se deprime una flor,
se desata un corazón !


Yo soy quien ha partido en su llegada.
Quien nada busca y siempre encuentra.
El persecutor de un sol en decadencia;
del estertor ígneo de pureza.

Soy el volador de lo eterno,
partícipe del sueño que no cesa.
Oriundo del edén magnánimo.
Fijo mi luz más allá de mí,
en una errancia definitiva.
Confieso mi desvelo arrogante
sobre un telón negro estelar.
Soy el emigrante nocturno,
quien a su paso se interna
en la gruta de la soledad,
en el ojo del huracán inmóvil.



Viajo de costa a costa sin tocar la arena,
susceptible al alba y a la mañana,
y a la luz, y al calor de almíbar!
Abrazo el espacio con mi flauta mágica.


Sale de mi pecho un canto original,
la corchea como espina se interna con dolor
y rezuman azules los astros en penumbra.

A veces amanezco, a veces no.
quién puede ya evitarlo!

Me voy solo en ristre contra la marea,
cuando atraca el alba entre nubes dormidas.
A la distancia un buque se aproxima,
y en su sentina, mi pecado santo e inmaculado.
Quiero vivir este duelo intenso y reprimido,
traducido en algo más que una llama,
en un averno de refulgente magma,
contenida bajo la esterilidad del viento playero.

Quiero exudar este halo sempiterno
como transpiran las hojas en el rocío,
inmolando selectas frutas de ensueño.
Circula en el aire y sublima el silencio,
resbala en la nube del desierto.

Más acá de la efigie del dolor,
de la salvaje fauna cósmica
y de su misma exhalación.

Extraño caminar cual noche oscura.
Al dejar mi cuerpo en remolinos, un amor!
Explosiones en mis ojos, agujeros en el dorso,
y sueño que duren para siempre !

Ah! qué dura es la vida y cuánto duele soñar!
Me secuestro entre fuego,
entre cenizas de amapola y girasol,
como quien comprime al dios en su fuero.
Hay algo en mí que no quiere ser yo,
ni siquiera cuando duermo.
Dulce vacío, extraña ficción.
Cómo quiero ya morir si aún no he nacido!

Vuelo bajo, a ras de cielo.
La ciudad, un útero de asfalto.
Planeo lleno de inmensidad
- todo está en mí -
En la intemperie luminosa
me convierto en satélite.
Soy el cautivo de mi órbita extensa,
como extensa la ruta de un calvario.

Pero quién no ríe en el sufrir?
Ah! vamos, acaso tú, sombra de mi alma?

Soy el vidente de soles foráneos,
un seguidor de horarios en desuso,
que solda nubes inconexas por el viento.

Seré puntual a la hora de morir,
y no me jactaré del dolor naciente, de la soledad o del llanto;
porque sólo el llanto consume el orgullo,
y yo ... yo no sé llorar ! !

Bajo un cielo que suspira


32.
Fondo azul, fondo penetrante,
cobijando el cosmos sin temor,
aguardando todo cambio que arde:
sin venganza, sin nervio, con amor.
Océano volátil a la espera del placer,
sin oleaje, en la marea, sólo por crecer!
Evolución repetitiva configurando estrellas.
De energías desesperadas por sentirse,
gimiendo en exiguas de creación,
en gritos aquellos que no reciben repuesta:
una voz perdida no se estima!
El silencio es más, las palabras menos.
En el universo todo es continua alerta:
para el que ama, él se estira,
sin rabia, con respeto, sin dolor.
Bajo un cielo que suspira ...
nada es mentira ! !

Alta y Baja mar


33.
Me rodea una atmósfera, un sólo momento.
Estoy inflamado de amor y no de sueño.
Una prisión etérea es la veta de lo que siento,
y es allí donde te encuentro ...
serenamente bella, en bicolor!
Si no te amo hoy, te amo desde ayer,
porque mi amor no aguarda lo alterno,
sólo si de ti deviene.
Aproxima tus senos hasta lo profundo mío,
uniendo universos en expansión,
tejiendo lunas enteramente alcanzables.
Como un duende que se asume en silencio
para dar paso a la noche entusiasta.

He vuelto en caracoles salinos a lo alto del mar
tras la refulgente alborada que a todo hace invernar,
y que duele en los ojos de un soñador.
Incauto, dichoso e imprudente.
Quiero ser el proveedor de tu sombra
como tú para la mía.
Rayo misterioso que engendra en su luz
viejos cantos de rana.
Solfeos inadecuados para su tiempo.
El acorde mayor incita un átomo musical,
cuyo núcleo es tu corazón!


Puedo saber más de ti,
pero me basta el intento.
No quiero creer en lo incierto:
para nadie es real!
Aunque de momento aparento dormitar,
cruzo el cenit con la rapidez del rayo,
sino con la lentitud del pavo.

Me acerco a la infinidad
o beso la superficie del sial
con la simplicidad de la flor.
Mis alas, esta vez, no son de cera.
El sol lo sabe, Ícaro también.
Pero aún la tentación de caer me envuelve,
me fascina, y conlleva al delirio intenso,
donde el vacío quizá sea un mundo,
de un sólo momento, de un sólo esplendor ! !

360

34.
Estoy tan solo de amor
que a mi cuerpo doliente,
son las hojas de otoño
las que le alimentan !

Tu radio es el borde
de mi innaturalidad por el suelo ;
así como la semilla del árbol
lo es para un lucero.

Tan fuerte y claro
se acerca mi fin,
casi todo neutral.
Todos saben amar
ó acaso alguien no sabe?

Bambalinas


35.
El palco de honor no es para mí,
bostezan grises los telones con mi presencia.
Tras un acto quizá preparado, quizá fingido,
escondo toda huella mía que esté al alcance,
para sedar el dolor de jamás verte.

Pero por qué?
si aún sigo obstinado en tu desnudez,
radiante, espléndida ... definitiva,
que como agua inunda recuerdos.

Acostumbrándome a no tenerte ...
ando vacilante cual abeja en libación,
de alguna flor imaginaria y lejana.
Me apego al contraste de un olvido promediado entre lunas y soles.

Ahí, en el cuadrante de la eternidad,
deslizo mi duda por entre raíces de sublime entraña,
entre ramales turbios y de regreso inesperado.

Me dejo llevar por la forma como fraternizan
la roca y el mar, la lluvia y la nube ...
y quién sabe cuántas cosas más!
Un sol, una casa, una flor ...
un lago, un cisne, un pescador.

Entre exuberantes ruinas de basalto
presiento decibeles de un géiser no hallado,
que irisa a quien no le escucha.

Pero he derrochado mi caudal de ilusiones,
y en el sótano de mi corazón
no queda un sólo archivo de esperanza,
a menos de que vuelvas,
con el calor de una creencia ! !

Fuegos

36.
Andaba sin espacio
cuando encontré por fin
lo que nunca buscaba:
dos cometas de miel
se internaron en tu rostro,
en las cuencas que hoy ocupan tus ojos ! !

Dicen

37.
Y dicen que de amor,
que de amor se muere.
Y les creo.

Porque mi pecho
- ese arrabal vagabundo -
alberga cuanta miseria
se puede esconder.
Lágrimas aún no secas
recorren mi cuerpo,
en segundos que duran siglos.
Dónde estás corazón!
dónde estás maldito ! !

Pulsar Equis


38.
Planeta de planetas,
acaso soy de ti
el satélite que buscabas?

Cambiando sobre la marcha


39.
Y a veces,
- cuando no pienso -
me digo: si lo que busco
es tan sólo un campo lejano
donde no amanezca ni anochezca,
donde el viento lo sea todo,
y sulfure los vastos pinares
de reciente amor cultivado...


Cambia, todo cambia,
aunque alguna resina permanezca
clavada en el fondo de un recuerdo.
Cambia, algo cambia,
a pesar mío y vuestro ;
y si ese algo es lo que se ama,
duele aún sin quererlo ! !

Referentes


40.
Hay una parte de mí
que no se ha ido todavía,
ni siquiera es mi sombra.
Me amparo en la eternidad
de mi espíritu, en busca de lo inexistente.

Soy el producto de mi ayer,
sin embargo no soy el mismo.
Quien quiera que yo sea,
sigo siendo a pesar del silencio.
He partido sin un poco de mí,
luego estoy en cuanto a ambas partes.
Mi vida es una metáfora!
Vulcanizo mi ausencia
no obstante esté presente.

Mi realidad es imaginaria ...
suspensiva y aleatoria.
Soy en cuanto crea ser.
Estoy de por medio
en mi propio olvido.

Nadie afirma mi referencia.
Vivo en lo incierto ...
hoy estoy allí, así mismo acá ! !

Momentos varios

40.
A ratos pienso que no pienso,
que son doradas palabras las que sobran
y finos sentimientos los que escasean.

Gravitares

41.
Abuso de mi consciencia
en mira a la redención.
Soy mi propio templo.
Ajusto el tiempo según conveniencia.

Recorro mi mente dentro
de la misma concreción de mi espíritu.
Soy el ahora, más nunca el olvido.
En la medida que mida soy medido.

Mi verdad es silencio.
Demarco mi vuelo por ósmosis.
El amor está en sí y para sí,
luego mi convicción de huir
es bien relativa:
nadie puede huir de sí mismo,
pues se lleva consigo.
Tan sólo olvidarse por un rato,
e idearse un meridiano en el cual gravitar,
para y hasta el fin ! !

Semillas

42.
Me invade el oscuro fervor
de una cruel caricia.
Te fertilizo en mi memoria
reduciéndome a cenizas.
Sos el agua para mi fuego,
humedeces mi erosión.
En ti, soy viento que cruza
pueblos en días,
y se interna en la autopista
de un espesa tormenta.

Soy más que un recuerdo,
la lluvia es mi universo,
en el que me expando
hasta la desmesura.
El deseo de estar perdido
arde en mí en forma de llama.

María

44.
Extraviado entre soles y lunas
comando un amor implacable.
Si a veces gimo por piedad
es que tu ausencia me lastima.

Vivir por inercia no es vivir.
La magia de la vida es su intensidad,
su energía ... su simplicidad.

María,
te amo desde el sol hasta Plutón
si es que aún La Tierra sigue allí.
Años luz buscando tu calor.

Nada permanece a cambio de un beso tuyo.
Una noche limpia volverá
y nos dormirá en su son amortiguado.

Una eternidad esperé tu rostro,
y un sólo segundo para besarlo!

María,
hoy te amo igual que ayer
e igual que mañana,
porque el amor aunque cambia,
siempre es el mismo!

Miel flamenca

45.
Una mañana te encontré
susurrando canciones
que yo te canté.
Qué alegría verte!
qué caderas y qué son.

Para ya de jugar que me iré,
no soporto verte tan linda, mujer!

Hazlo lento y me quedaré,
descubre tu torso de sirena
y esos senos de primavera,
que yo seré para ti, tu único público!

Tu saliva es la miel
de la cual me humedezco.
Déjame tocarte hasta estremecer,
y ser Uno en amor !

Dame de tu tiempo


46.
Dame de tu tiempo
y unámoslo al mío
para que juntos construyamos
un puente a la eternidad.

Dos vidas se interceptan
y reflejan una pasión.
Dame de tu tiempo,
que yo seré por ti,
un sol para tu temor.

Déjate alcanzar por mi voz,
y si quieres, duérmete en ella,
que yo seré guardián nocturno para ti !

Si es la furia quien seduce,
piensa en mí que yo te celaré.
Y cuando llores, recuerda que en este poema te dije,
que yo seré consuelo para ti !

Un violín que se toca a sí mismo


48.
Y cuando el viento roza sus cuerdas,
hay un violín que se toca a sí mismo.
Y un vino, una fogata ... una mujer
cierran esta noche de serenata.

Y es ahí cuando apareces ...
tras el sino musical, semidesnuda,
esperando un no sé qué, en un sí sé dónde.

Miradas de fuego que se cruzan,
y de los dos, alguno declina la cabeza:
sea timidez o sea miedo ...
eso es amor ! !

Para: De:

49.
Para un día ... un sol,
y para ti ... mi sol que es mi corazón !

Si acaso sonríes por allá,
yo sonrío por acá.
De mañana cuando duermes,
de noche cuando lloro.

De repente resplandeces,
mientras me sumo a la niebla.
Eres barrera para mi derrumbe,
contiéneme por favor!

Para un día ... un sol,
y para ti ... mi sol que es mi corazón ! !

Punta Sur

50.
Me impulsa un rayo
de la Patagonia.
Y aunque lloro, canto por ti.

Brillo ahora con afecto,
fuerte y radiante
como un polvo de oro!

Otra tempestad se avecina ...
no corras, no temas,
es tan sólo mi presencia de lluvia,
de borrasca que seduce a las estrellas.

Ven pronto,
que ya cae un cielo roto
y tu ausencia es de agua.
Se filtra en mis manos
y desvanece ...

A donde has ido?
es mi razón saberlo.
Es mi causa y mi efecto.

Extraviada entre selvas,
recorres la hierba,
pisoteas el seno de la tierra!

Mientras tanto, ando sereno porque sé,
que donde estés ... yo llegaré,
no preguntes cómo ni por qué ...
que yo llegaré ! !

Razones

51.
Suelo vivir por amor
aunque la fatiga me ataque.
Y es que sí ...
soy cuerpo de luz para mi propio mundo,
y la luna con su destello
me saluda y me sonríe:
salta, brinca, llora!
y es que sí ...
suelo vivir por amor ! !

En el planeta del amor II

52.
Se percibe tu presencia en la mía
como la sangre en el cuerpo.
De vez en cuando
bésame, para no perder la costumbre !


Océanos, islas, polos,
volcanes, ríos, desiertos,
lagunas, playas ...
Hasta cuándo dejaremos de erosionar?

Se piensa en el tiempo
incluso para soñar,
que somos eternos
y nuestra residencia es el amor!

Fracturas el silencio
en la plenitud de un beso,
cuando raya el alba
entre acantilados dormidos.

Visitas nuestro espacio
en cuestión de memorias
como si al emigrar
volvieras a empezar!


Creemos en el silencio
Y nos deshacemos de nuestros cuerpos.
Persistimos en tu furor uterino
como resiente el agua al calor:
con fuerza, ímpetu y corazón!

Sincroniza tu cintura
con el pulso de la razón
que yo seré lo que tu mirada desee,
lo que tu sueño reproduzca.

Y alguno dirá que ya es suficiente,
nunca es suficiente si lo que sangra es amor!

Te prometí luz
y recibiste un sol!
cuánta alegría incrustada en oro
que hasta brillo en tu devoción!

Ah! tu rostro vivido y saciado
como la miel del panal.
Estoy para incrustarme en vos
y recibirte, recibirte tal cual!

Déjame revertir tu seducción
y acariciar tu instinto maternal,
velar este trueno que depara firmeza,
y que alborea como incienso.

Me mantengo en tu regazo
explorando lo debido,
y hallo en ti un paisaje desprotegido

Eres mi inicio, mi refugio.
Todo fuera de ti me afecta,
déjame escampar en vos
que eres guarida perfecta!

Dime entonces tu origen
para encontrarte,
a la hora indicada,
en el lugar señalado.

Y de vez en cuando
quiéreme, como se quiere y se aturde.
Y de vez en cuando
bésame, para no perder la costumbre ! !

Y si.

53.
( ... )

Ocaso

54.
Cuando observo un eclipse
mi corazón se satura.
Solo, en la soledad que comprime
y guarda silencios, busco huellas de un sol ya oculto,
que en mí se engendró como cráter de mis temores.

Aguardo la tenuidad
amparado en mi huida ficticia,
cifrando iconos de humedad
sobre mi propia malicia.
Me supe engañar,
estafé mi conciencia.
Más ahora sé que
donde la tormenta arrecia,
existe fuego también ! !

Ser

55.
Y asumo que es por ti
que estoy pleno,
que escapo de la bruma
para verte deambular.

Que es por ti que esta noche ya no soy el que era.
soy lo que soy, y seré lo que soy esta noche
y lo que en un mañana me espera ! !

Florencia

56.
Calles radiantes son mi habitación,
ni mi sombra escampa y es rea de la luz.
Corro hacia la cúpula de los sueños
pensando en mis días ya como recuerdos ! !

Volador de Sombras II



57.
La calma es la solución,
la unidad y lo excelso.
Así lo veo y así ha de ser.
Vamos ! ... te atreves ?
es un pequeño paso a la tranquilidad :
mira que danzo sin parar!
No ! no corras, soy yo.
El volador de sombras
que cruza la inmensidad,
el que te observa desde las alturas.
Desea un cambio y se te dará ...
que del cielo caerá, una promesa
de nunca acabar ! !

Pienso que no siento lo que pienso...

58.
Si lloro hoy es
por un no sé qué
que suena desde un no sé dónde!
Amo la libertad
y camino enrutado hasta vos:
con sigilo, desvelo y fulgor.

Lloro con total normalidad
porque hoy es un día normal,
y en día así qué puede pasar?

Siento que pienso que no siento,
y pienso que no siento lo que pienso ...
Hmm! da igual.

Piensa más fuerte que no te siento!

59.
Piensa más fuerte que no te siento!
hazlo, hazlo pronto que te dejo
en mi viaje de años luz por el universo.

Ya te hallé bajo la sombra lunar,
oculta entre océanos de escasa desenvoltura!
Tan fiel a vos como al espejo se refleja el sentimiento ...
Dar tiempo por un beso es amar,
y dejar ... y porqué no ? ... desear ! !

Ha parado de llover

60.
Ha parado de llover,
y la plenitud me descubre.
Ya no soy un extraviado.
La magia de estar perdido
se ha ido ... pero volverá.
Del cielo se desprende
un rayo furibundo de sol,
evaporando mi humedad.

Soy un hombre de primavera.
Así debe ser.
Una flor, una abeja, miel y ...

Mi laberinto es otro:
un camino ilimitado de grandezas.
Bajo nubes convexas,
de no grueso calibre
y de esbelta figura.

He vuelto para quedarme.
Es este mi fin o mi medio?
Si me quedo, río de placer,
si me voy lloro en alegría.

Todo es cíclico:
se condensa, se evapora y se sublima.
Hasta la sangre que cicatriza las heridas.

Si bien, ha parado de llover ...
y en casa me preparo un café ! !

Epilogo - Poemas del Hombre que se extravio en la lluvia -

Este poemario comprende en su despliegue una gran dosis de ingenuidad que unida a fuertes experiencias hicieron de él algo muy personal.
De igual manera se busca que quien lo lea experimente
una sensación de vuelo constante hacia su redención ;
que encuentre bajo su apariencia lo que és y lo proyecte
sin temor. Para que encuentre su propia tormenta y se interne en ella hasta la depresión ; y ya en la asfixia, reconsidere en su conciencia los demonios que le habitan.
No existe nada comparable a secuestrar el espíritu y llevarlo hasta su eternidad, santificarlo en el cuerpo como si se inyectase el elixir de la siempreviva.
Elaborar un duelo que sangre silencios y cuya cicatriz demarque un nuevo itinerario. Ser víctima de sí mismo, de su propio exorcismo para perpetrar consignas nunca imaginadas.
El objetivo es no tener un objetivo ; divagar en toda fibra
que conduzca al nervio central, a la razón, e incinerarla.
Extinguir de las entrañas el recuerdo no sin antes vulcanizar
toda duda que genere conflicto : aquel que piensa mucho ve muy poco.

No hay calma que no sea necesaria ni rabia que sea conveniente. El secreto radica en saber detonar el corazón como un volcán y dejar fluir la sangre como lava ; de manera que todo arda hasta el vacío intenso, donde la ansiedad es despejada y el miedo reprimido. Ir más allá de lo que se refracta; pervivir en la ilusión de una quimera, porque allí donde se cree estar es tal vez el único lugar en el que se está verdaderamente ausente.
La peor forma de morir es ser presa del olvido ; despertar en la soledad que anochece sin explicar lo ocurrido.
Lo excelso es crear un paradigma de sí mismo y ser
consecuente con él ; percatar que la vida es corta, luego es un sueño ! !